La Endometriosis afecta la productividad laboral
Un estudio de la Universidad de Oxford identificó una fuerte relación entre la pérdida de productividad laboral femenina con síntomas de Endometriosis. El doctor Fernando Neuspiller, director médico de IVI Bs As, analiza los orígenes de la afección y evalúa los posibles tratamientos frente a un cuadro endometriósico.
El estudio vincula la tasa descendente de productividad laboral femenina con cuadros de Endometriosis. Para Kelechi Nnoaham, investigadora de la Universidad, la falta de rendimiento en el trabajo “se debe mayormente al dolor que experimentan estas muejeres mientras están en el trabajo, más que a un incremento en la tasa de ausentismo”.
El estudio incluyó a 1418 mujeres con síntomas de dolor pélvico, pacientes de 16 centros de diferentes lugares del mundo. Las mujeres participaron en el cuestionario sobre incapacidad en el trabajo y la actividad profesional, con el objetivo de calcular el impacto de los síntomas en la vida laboral. Los resultados son contundentes: muestran una disminución de un 38% en la productividad laboral entre las mujeres con un diagnóstico confirmado de Endometriosis comparado con aquellas que no padecen esta enfermedad: 10 horas por semana versus 7 horas por semana respectivamente.
Según el estudio estas pacientes suelen presentan una tríada sintomática, dolor pelviano intenso durante la menstruación, dolor pelviano durante el coito e infertilidad en aquellas que están buscando embarazo
La endometriosis, causa de incapacidad permanente
La endometriosis es una enfermedad que se caracteriza por el crecimiento de placas de tejido endometrial, que normalmente sólo se encuentra en el revestimiento interno uterino, fuera del útero, y que se estima que afecta al 15% de las mujeres.
Hasta ahora, el Ministerio de Trabajo nunca había considerado esta dolencia como causa merecedora de la incapacidad laboral permanente. Sin embargo, el caso de Cristina marca un antes y un después para las enfermas de endometriosis, pues el Instituto Nacional de la Seguridad Social ha fallado que, efectivamente, esta enfermera sevillana de 42 años no podía realizar su trabajo con la normalidad requerida y era preciso concederle la baja absoluta.
Las continuas diarreas crónicas que le obligaban a no poder comer cuando tenía que trabajar, las tres operaciones que tuvieron que practicarle en tan sólo trece meses y la fuerte medicación a la que se ve obligada a someterse pueden haber sido decisivas a la hora de sentar tan importante precedente en el colectivo de enfermas de endometriosis.
A pesar de que este “triunfo burocrático” supone una puerta a la esperanza para las afectadas por este mal, Cristina asegura que “Me gusta mi trabajo, pero creo que no estoy capacitada para ejercerlo en condiciones, aunque me cuesta asumir mi incapacidad”.
Fuente: Hoy Mujer
