Píldoras anticonceptivas alivian el dolor por endometriosis
NUEVA YORK (Reuters Health) – Tomar una dosis baja de anticonceptivos orales puede disminuir el dolor menstrual y no menstrual asociado con la endometriosis, según demostró un estudio.
“La presente investigación por primera vez demostró claramente que las píldoras contraceptivas orales podrían usarse para tratar de manera efectiva y segura el dolor asociado con la endometriosis”, informaron expertos en un artículo publicado en la revista Fertility and Sterility.
La endometriosis es una condición dolorosa que afecta a las mujeres durante la edad reproductiva. Se produce cuando crece en exceso el tejido que recubre el útero y se expande a otras partes en el abdomen, como los ovarios.
El equipo del doctor Tasuka Harada, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Tottori, en Yonago, Japón, evaluó los resultados de 100 mujeres con períodos menstruales dolorosos que fueron asignadas al azar para recibir bajas dosis de anticonceptivos orales o placebo.
El contraceptivo oral fue tomado durante 21 días, más siente días de placebo, mientras que el grupo de control tomó todas píldoras placebo durante 28 días. Los autores le permitieron a las pacientes que recurran a analgésicos en caso de necesitarlos.
Las mujeres fueron tratadas durante cuatro ciclos.
Ambos grupos mostraron mejoras importantes en el dolor relacionado con el período menstrual, informó el equipo.
No obstante, a través del período de tratamiento el dolor menstrual fue mucho más leve en las mujeres que recibieron los anticonceptivos, quienes también informaron menos dolor por fuera de la menstruación.
El tratamiento con píldoras anticonceptivas también se relacionó con una reducción importante del volumen del tejido endometrial que se extendía por fuera del útero, un efecto que no se observó en las mujeres tratadas con placebo, indicaron los investigadores.
La píldora anticonceptiva en general fue bien tolerada y no generó ningún efecto colateral grave.
FUENTE: Fertility and Sterility, noviembre del 2008
La endometriosis, infertilidad y dolor
Un tratamiento adecuado puede dar solución a los problemas causados por esta enfermedad femenina
Si una mujer sufre cólicos menstruales severos, que en ocasiones la ponen fuera de combate, infertilidad y dolor durante la relación sexual, puede ser víctima de la temible endometriosis, cuyas manifestaciones llegan a ser desconcertantes para las parejas y, en todo caso, traumáticas.
Los ginecólogos dicen que en México se da poca información acerca de las alteraciones en el sistema reproductivo de la mujer, algunas de las cuales surgen en la transición de la infancia a la adolescencia. Y la mayoría de las víctimas jóvenes o maduras ignoran si padecen de endometriosis.
Es un padecimiento que suele confundirse con un trastorno que afecta a la mujer durante su vida reproductiva.
De qué hablamos
La endometriosis es un problema que se da cuando el tejido endometrial, cobertura de la cavidad uterina y encargado de alojar al óvulo fecundado, crece fuera de ésta. Erróneamente, puede implantarse y crecer en cualquier parte de la cavidad abdominal, raramente en sitios distantes como ombligo y pulmones, generando una serie de complicaciones.
Existe la creencia sobre que la endometriosis afecta más frecuentemente a mujeres que nunca han estado embarazadas, de allí que se le llame “enfermedad de mujeres con portafolio” o “de las mujeres profesionistas”, porque son ellas las que trabajan fuera de la casa y a menudo retrasan su embarazo.
Pero esto es un mito, la endometriosis puede surgir desde la el comienzo de la vida hormonal, en la adolescencia, e incluso en aquellas que han tenido hijos.
Causas del problema
Su origen está en una serie de factores que facilitan el implante de tejido, entre los más conocidos se cuentan el reflujo de sangre menstrual, migración a través de la sangre o el sistema linfático.
Es cierto que en los últimos años se ha registrado un aumento del número de casos, el cual estaría relacionado con la postergación del embarazo después de la tercera década de la vida. Antes, la detección ocurría entre los 30 y 35 años; actualmente, con la técnica laparoscópica es detectado en mujeres de 20 a 25.
Síntomas de la endometriosis: el más común es el dolor, principalmente en el abdomen, en la parte baja de la espalda y en la pelvis. Las señales generales pueden ser calambres menstruales extremadamente dolorosos, dolor pélvico crónico o durante y después de tener relaciones sexuales.
Los signos suelen incluir evacuaciones dolorosas o dolor al orinar durante los periodos menstruales, reglas abundantes
La endometriosis puede ser tratada con medicamentos o cirugía con el fin de preservar la fertilidad. De acuerdo con su gravedad existe toda una serie de posibilidades de tratamiento que van de fármacos hormonales, como la goserelina de Astra Zeneca, uno de los más efectivos y que utiliza los llamados análogos de la hormona gonadotropina
Si piensa que usted o alguna familiar o amiga pueda tener esta enfermedad, hable con su ginecólogo o especialista en reproducción, ya que son los médicos quienes están capacitados para tratarla y brindarle la opción más adecuada dependiendo cada caso.
Fuente: El Universal
Derribando mitos: La menstruación “no” debe ser dolorosa
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La endometriosis es una enfermedad relativamente frecuente, que puede afectar a cualquier mujer en edad fértil. |
| Si los dolores durante el período son tales que impiden realizar las actividades diarias, debería descartarse ése mal . Hablar de los “mitos y verdades de la endometriosis” es hablar de un conocimiento de algo que tiene que ver con lo ancestral y lo antropológico. En primer lugar porque la información y mitos erróneos se vienen transmitiendo desde hace varias generaciones en esa forma.Comenzando desde la época bíblica donde se decía “parirás con dolor”, parecería que también se acuno la frase “menstruarás con dolor”; tal es así que, según una encuesta realizada por Endometriosis Group hace algunos años, la mayoría de las mujeres consideran que el dolor menstrual es normal. Y para complementar esto, los medios difunden publicidad sobre medicación para el dolor menstrual, donde la madre le dice a la hija “nacimos para sufrir”. Todo esto, sumado a la información muchas veces errónea de madres, abuelas y amigas; llevan a la mujer que presenta síntomas importantes a restarles trascendencia y minimizarlos, disminuyendo de esta manera la posibilidad de hacer un diagnostico precoz. Lo antropológico tiene que ver con diferencias en hábitos y expectativa de vida que ha presentado la mujer, al menos, en los últimos 300 años. Se sabe que la endometriosis es una enfermedad que tiene dos elementos fundamentales para su desarrollo: la ovulación y la menstruación; esta ultima quizás es la que más se ha modificado con el correr de los años. Trescientos años atrás, la mujer tenía una expectativa de vida que no superaba los 35 años. Sumado a ello, iniciaba sus relaciones sexuales muy precozmente y ya a la edad de 15 años ya era madre. Esto provocaba que desde el comienzo de su menstruación, con las irregularidades típicas de los dos primeros años y hasta su primer embarazo, la mujer llegara a menstruar unas pocas veces. Y si a eso le sumamos los largos periodos de lactancia, la falta de métodos anticonceptivos y la llegada de nuevos embarazos; la mujer llegaba a menstruar no mas de 20 a 30 veces en su vida. Hoy la mujer tiene una expectativa de vida que ronda los 80 años, menstrua regularmente al menos hasta los 30 o 35 años (momento en que decide buscar un embarazo) y, en general, la lactancia actualmente no supera los 4 a 6 meses. Por lo tanto, el nivel de exposición a la menstruación es muchísimo mayor. A esto se debe que la incidencia de la endometriosis haya crecido tanto en los últimos tiempos. Por otro lado, existen factores asociados que también han influido en este incremento como los tóxicos ambientales, elementos que en general producen algún nivel de inmunodepresión y esto favorece el desarrollo de múltiples enfermedades; entre ellas la endometriosis. Por todo lo mencionado, resulta fundamental echar luz sobre varios mitos que inciden negativamente en la detección precoz de la endometriosis. A saber: En realidad, debemos diferencia molestia de dolor: Molestia es algo que percibimos como desagradable pero que no nos impide desarrollar nuestra actividad; mientras que el dolor es aquello que nos impide hacerlo, que nos obliga a guardar reposo y tomar medicación. Esto no es normal, y requiere la consulta con el médico. Tener dolor menstrual no significa que se padezca endometriosis, pero es el médico el que tiene que descartarla y determinar cual es la causa. La endometriosis está relacionada con la infertilidad: Desde hace muchos años se ha comprobado que entre un 30 y un 50% de la mujeres infértiles padecen endometriosis y es responsabilidad del médico especialista confirmarla o descartarla dentro de los estudios por infertilidad; y siempre antes de realizar tratamientos de alta complejidad. La endometriosis es una enfermedad social: Porque afecta la vida, personal, de pareja, familiar y laboral de la paciente con esta enfermedad. Además tiene un alto impacto económico por costos directos e indirectos relacionados con ausencias laborales, internaciones, medicación, cirugías, rehabilitación, alta morbilidad, etc. Fuente: Agencia Federal de Noticias |
Endometriosis: mitos y verdades
Felipe A. Jofré, especialista en Medicina Reproductiva y jefe de Unidad de Ginecología del Hospital Bernardino Rivadavia, aseguró que hablar de los “mitos y verdades de la endometriosis” es hablar de un conocimiento de algo que tiene que ver con lo ancestral y lo antropológico. En primer lugar porque la información y mitos erróneos se vienen transmitiendo desde hace varias generaciones en esa forma.
Jofré destacó que comenzando desde la época bíblica donde se decía “parirás con dolor”, parecería que también se acuno la frase “menstruaras con dolor”; tal es así que, según una encuesta realizada por Endometriosis Group hace algunos años, la mayoría de las mujeres consideran que el dolor menstrual es normal. Y para complementar esto, los medios difunden publicidad sobre medicación para el dolor menstrual, donde la madre le dice a la hija “nacimos para sufrir”.
“Todo esto, sumado a la información muchas veces errónea de madres, abuelas y amigas; llevan a la mujer que presenta síntomas importantes a restarles trascendencia y minimizarlos, disminuyendo de esta manera la posibilidad de hacer un diagnostico precoz”, detalló el especialista.
El médico, que es presidente del Comité Científico de la Sociedad Argentina de Endometriosis, indicó que lo antropológico “tiene que ver con diferencias en hábitos y expectativa de vida que ha presentado la mujer, al menos, en los últimos 300 años. Se sabe que la endometriosis es una enfermedad que tiene dos elementos fundamentales para su desarrollo: la ovulación y la menstruación; esta ultima quizás es la que más se ha modificado con el correr de los años”.
“Trescientos años atrás, la mujer tenía una expectativa de vida que no superaba los 35 años. Sumado a ello, iniciaba sus relaciones sexuales muy precozmente y ya a la edad de 15 años ya era madre. Esto provocaba que desde el comienzo de su menstruación, con las irregularidades típicas de los dos primeros años y hasta su primer embarazo, la mujer llegara a menstruar unas pocas veces. Y si a eso le sumamos los largos periodos de lactancia, la falta de métodos anticonceptivos y la llegada de nuevos embarazos; la mujer llegaba a menstruar no mas de 20 a 30 veces en su vida”, remarcó Jofré.
Hoy –continúa el experto- la mujer tiene una expectativa de vida que ronda los 80 años, menstrua regularmente al menos hasta los 30 o 35 años (momento en que decide buscar un embarazo) y, en general, la lactancia actualmente no supera los 4 a 6 meses. “Por lo tanto, el nivel de exposición a la menstruación es muchísimo mayor. A esto se debe que la incidencia de la endometriosis haya crecido tanto en los últimos tiempos”.
Por otro lado, existen factores asociados que también han influido en este incremento como los tóxicos ambientales, elementos que en general producen algún nivel de inmunodepresión y esto favorece el desarrollo de múltiples enfermedades; entre ellas la endometriosis.
Por todo lo mencionado, resulta fundamental echar luz sobre varios mitos que inciden negativamente en la detección precoz de la endometriosis; a saber:
• La menstruación no debe doler: La menstruación es un proceso fisiológico, normal en la mujer. Por otro lado, ningún dolor es normal. De hecho cuando a uno le duele algo, consulta al médico; y por las conductas acostumbradas pareciera que para el dolor menstrual no es necesario. En realidad, debemos diferencia molestia de dolor: Molestia es algo que percibimos como desagradable pero que no nos impide desarrollar nuestra actividad; mientras que el Dolor es aquello que nos impide hacerlo, que nos obliga a guardar reposo y tomar medicación. Esto NO ES NORMAL, y requiere la consulta con el medico. Tener dolor menstrual no significa que se padezca endometriosis, pero es el médico el que tiene que descartarla y determinar cual es la causa.
• La endometriosis está relacionada con la infertilidad: Desde hace muchos años se ha comprobado que entre un 30 y un 50% de la mujeres infértiles padecen endometriosis y es responsabilidad del médico especialista confirmarla o descartarla dentro de los estudios por infertilidad; y siempre antes de realizar tratamientos de alta complejidad.
• La endometriosis es una enfermedad social: Porque afecta la vida, personal, de pareja, familiar y laboral de la paciente con esta enfermedad. Además tiene un alto impacto económico por costos directos e indirectos relacionados con ausencias laborales, internaciones, medicación, cirugías, rehabilitación, alta morbilidad, etc.
Fuente: Asteriscos TV
Preguntas frecuentes de la Endometriosis
¿Por qué necesito saber acerca de la endometriosis?
La endometriosis es una enfermedad común que puede afectar a cualquier mujer menstruante desde el momento de su primer período hasta la menopausia. Algunas veces, la enfermedad puede durar hasta después de la menopausia. La endometriosis no se puede curar y puede ser difícil para un proveedor de cuidado médico descubrir si una mujer la padece. También puede ser difícil averiguar la mejor manera de tratar esta enfermedad. La endometriosis puede afectar a una mujer de muchas maneras, como su capacidad para trabajar y tener hijos, sus relaciones con su pareja, sus hijos, amigos y compañeros de trabajo. Los investigadores están trabajando para encontrar tanto las causas como las maneras de manejar la enfermedad, para que las mujeres que la padecen puedan llevar vidas plenas.
¿Qué es la endometriosis?
Cuando una mujer tiene endometriosis, el tejido que reviste el útero, llamado endometrio, crece fuera del útero. Nadie sabe con certeza por qué ocurre esto. Cuando este tejido crece fuera del útero, se encuentra mayormente en la cavidad pélvica, normalmente en uno o más de estos lugares: sobre o bajo los ovarios, detrás del útero, sobre los tejidos que mantienen el útero en su lugar, o sobre los intestinos o vejiga. En casos muy raros, las áreas con endometriosis pueden crecer en los pulmones o en otras partes del cuerpo.
Mientras el tejido crece, puede convertirse en bultos, llamados tumores o implantes. Estos tumores normalmente son benignos (no cancerosos) y rara vez se relacionan con el cáncer. Los tumores pueden causar dolor leve a severo, infertilidad (no puede embarazarse), y períodos abundantes.
Los tumores de endometriosis son afectados por el ciclo menstrual mensual. Cada mes, el revestimiento del útero crece preparándose para el embarazo. Si una mujer no se embaraza, el revestimiento del útero se adelgaza y la mujer sangra. Cuando una mujer tiene endometriosis, los tumores fuera del útero también sangran durante su período. Sin embargo, no hay manera de que la sangre abandone el cuerpo, así que puede desarrollarse una inflamación y tejido cicatrizal. También puede ocurrir obstrucción o sangrado en los intestinos y problemas con la función de la vejiga.
¿Cuáles son los síntomas de la endometriosis?
Un síntoma común de la endometriosis es el dolor, principalmente en el abdomen, en la parte baja de la espalda y en la pelvis. La intensidad del dolor que una mujer siente no está relacionado con cuánta endometriosis padece. Algunas mujeres no sienten dolor aun cuando su enfermedad afecta grandes áreas o si existe cicatrización. Por otro lado, algunas mujeres sufren fuertes dolores aun cuando la endometriosis les afecta partes muy pequeñas.
Los síntomas generales de la endometriosis pueden incluir (entre otros):
- Calambres menstruales extremadamente dolorosos (o incapacitantes); con el tiempo, el dolor puede empeorar
- Dolor pélvico crónico (incluye dolor en la parte baja de la espalda y en la pelvis)
- Dolor durante o después de tener relaciones sexuales
- Dolor intestinal
- Evacuaciones dolorosas o dolor al orinar durante los períodos menstruales
- Períodos menstruales abundantes
- Manchas de sangre antes de la menstruación o sangrado entre períodos
- Infertilidad (incapacidad de embarazarse) Además, las personas que sufren de endometriosis pueden tener síntomas gastrointestinales parecidos a los trastornos digestivos, así como fatiga.
¿Cómo sé si tengo endometriosis?
Si piensa que puede tener esta enfermedad, hable con su ginecólogo-obstetra, ya que él/ella es el único tipo de doctor capacitado para tratar esta enfermedad. Existen varias pruebas que un doctor puede realizar para tratar de averiguar si usted tiene endometriosis. A veces, se utilizan estudios por imágenes para obtener una “fotografía” del interior del cuerpo, lo que permite a los doctores localizar áreas más grandes de endometriosis. Los dos estudios más comunes por imágenes son el ultrasonido, que es una máquina que usa ondas de sonido para tomar la fotografía, y la imagen por resonancia magnética (IRM), la cual usa imanes y ondas de radio para tomar la fotografía.
La única forma de asegurarse totalmente de que tiene endometriosis es realizarse una laparoscopia. Ésta es una cirugía con anestesia general en la cual se coloca dentro de su abdomen un tubo con luz. El cirujano puede entonces revisar sus órganos y notar cualquier tumor o tejido de endometriosis. Este procedimiento mostrará la ubicación, extensión y tamaño de los tumores y le ayudará a usted y a su doctor a tomar mejores decisiones de tratamiento. Antes de la cirugía, necesitará hablar de su historial médico con su doctor y hacerse un examen físico (pélvico.)
¿Qué causa la endometriosis?
Nadie sabe con certeza qué causa esta enfermedad. Una teoría es que durante la menstruación, parte del tejido menstrual regresa al abdomen a través de las trompas de Falopio, donde se implanta y crece. Otra teoría sugiere que la endometriosis puede ser genética, o puede llevarse en la familia.
Los investigadores también están observando el papel del sistema inmunológico y la manera en que estimula o reacciona a la endometriosis. Puede ser que el sistema inmunológico de una mujer no elimine adecuadamente el flujo menstrual en la cavidad pélvica, o que las sustancias químicas producidas en las áreas afectadas por la endometriosis irriten o impulsen el crecimiento de tumores en más áreas. Los resultados de un estudio reciente demostraron que las mujeres que tienen esta enfermedad tienen mayores probabilidades que otras mujeres de sufrir trastornos del sistema inmunológico en los cuales el cuerpo ataca sus propios tejidos. Este estudio descubrió también que las mujeres con endometriosis tienen mayores probabilidades de sufrir del síndrome de fatiga crónica y del síndrome de fibromialgia-una enfermedad que implica dolor en los músculos, tendones y ligamentos. También es muy probable que estas mujeres sufran de asma, alergias y una condición de la piel llamada eczema. Así, los investigadores piensan que un estudio más profundo del sistema inmunológico en la endometriosis, podría revelar pistas importantes para encontrar las causas de esta enfermedad y su tratamiento.
Otros investigadores están observando la endometriosis como una enfermedad del sistema endocrino, el sistema de las glándulas, hormonas y otras secreciones, ya que parece que el estrógeno fomenta el crecimiento de la enfermedad. Otro estudio busca conocer si los agentes ambientales, como la exposición a las sustancias químicas fabricadas por el hombre, causan la enfermedad. Más investigaciones tratan de comprender qué otros factores, si existen, afectan el curso de la enfermedad.
Otra área importante de la investigación es la búsqueda de marcadores de endometriosis. Estos marcadores son sustancias en el cuerpo creadas por la enfermedad o en respuesta a ésta, y pueden medirse en la sangre u orina. Si se encuentran marcadores por medio de una prueba de sangre u orina, entonces se podría hacer un diagnóstico de endometriosis sin necesidad de cirugía.
¿Cuál es el tratamiento para la endometriosis?
La endometriosis no tiene cura. Sin embargo, hay muchos tratamientos, cada uno de los cuales tiene sus ventajas y desventajas. Es importante crear una buena relación con su doctor, para que puedan decidir cuál es la mejor opción para usted.
Medicina para el dolor
Para algunas mujeres con síntomas leves, tal vez no sea necesario mayor tratamiento que medicamentos para el dolor. Para mujeres con endometriosis mínima que deseen embarazarse, los doctores afirman que, dependiendo de la edad de la mujer y la cantidad de dolor por la enfermedad, lo mejor es mantener una temporada de prueba (desde 6 meses hasta un año) para tener relaciones sexuales sin protección. Si ella no resulta embarazada durante esa temporada, entonces es posible que necesite mayor tratamiento.
Tratamiento con hormonas
En el caso de las pacientes que no desean embarazarse, pero que necesitan un tratamiento para su enfermedad, sus doctores pueden sugerir un tratamiento con hormonas. El tratamiento con hormonas es más eficaz cuando los tumores son pequeños. Las hormonas pueden venir en presentaciones de pastillas, por inyección o en rocío nasal. Existen varias hormonas usadas para este tratamiento, incluyendo una combinación de estrógeno y progestina, como las píldoras anticonceptivas, la progestina sola, la danocrina (una hormona masculina débil), y agonistas de la hormona liberadora de la gonadotropina (GnRH – por sus siglas en inglés.)
Las píldoras anticonceptivas controlan el crecimiento del tejido que reviste el útero y a menudo disminuyen la cantidad de flujo menstrual. Éstas a menudo contienen dos hormonas, la progestina y el estrógeno. Una vez que la mujer deja de tomarlas, regresa su capacidad de quedar embarazada, pero los síntomas de la endometriosis también pueden regresar. Algunas mujeres toman píldoras anticonceptivas continuamente, sin usar las píldoras de azúcar que indican al organismo que es tiempo de la menstruación. Cuando se toman píldoras anticonceptivas de esta manera, el período menstrual puede interrumpirse totalmente, lo que puede reducir el dolor o eliminarlo completamente. Algunas píldoras anticonceptivas sólo contienen progestina, una hormona parecida a la progesterona. Las mujeres que no pueden tomar estrógeno usan estas píldoras para reducir su flujo menstrual. Con estas píldoras, es posible que algunas mujeres no experimenten dolor durante algunos años después de suspender el tratamiento. Todas las píldoras anticonceptivas pueden causar algunos efectos secundarios leves como aumento de peso, sangrado entre períodos e inflamación.
La danocrina se ha convertido en la elección de tratamiento más común, incluso que las píldoras de progestina o de combinación de hormonas. Los efectos secundarios de la danocrina incluyen piel grasosa, granos o acné, aumento de peso, calambres musculares, cansancio, senos más pequeños, sensibilidad de los senos, dolor de cabeza, mareos, debilidad, bochornos o una voz más grave. Las mujeres que consumen danocrina probablemente sólo tendrán períodos de vez en cuando, o quizás simplemente desaparecerán. Las mujeres que toman danocrina también deberán tomar medidas para evitar el embarazo, ya que ésta puede lesionar al feto que se desarrolla en el útero. Puesto que deberá evitarse el consumo de otras hormonas, como las píldoras anticonceptivas, los proveedores de cuidado médico recomiendan que use condones, un diafragma u otros métodos de “barrera” para evitar el embarazo.
Los agonistas GnRH (usados diariamente en rocío nasal, o como inyección aplicada una vez por mes o cada tres meses) evitan que el organismo produzca ciertas hormonas para prevenir la menstruación. Sin menstruación, el crecimiento de la endometriosis se reduce o detiene. Estos medicamentos pueden causar efectos secundarios, como bochornos, cansancio, problemas para dormir, dolores de cabeza, depresión, pérdida ósea y resequedad vaginal. La mayoría de los proveedores de cuidado médico recomiendan que una mujer siga con la administración de agonistas GnRH por unos seis meses. Después de esos seis meses, el cuerpo comenzará a tener períodos de nuevo y la mujer podría quedar embarazada. Pero, después de ese momento, cerca de la mitad de las mujeres experimentan el regreso de los síntomas de la endometriosis.
Cirugía
Normalmente, la cirugía es la mejor opción para las mujeres con endometriosis extensa, o que sufren de fuertes dolores. Existen cirugías mayores y menores que pueden ayudar. Su doctor podría sugerir uno de los siguientes tratamientos quirúrgicos.
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Laparoscopia – también se usa para diagnosticar la enfermedad; su doctor puede tratarle con esta cirugía. Si su doctor va a tratarle la endometriosis durante esta cirugía, él o ella debe hacer por lo menos dos cortes más en su bajo vientre, para introducir láser u otras pequeñas herramientas quirúrgicas en su abdomen. Entonces le extraerán los tumores y los tejidos cicatrizados o los destruirán con calor intenso y cerrarán los vasos sanguíneos sin necesidad de suturas. La finalidad es tratar la endometriosis sin dañar el tejido sano alrededor de ella. La recuperación de la laparoscopia es mucho más rápida que en el caso de una cirugía mayor, como la laparotomía.
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Laparotomía – éste es un último recurso para el tratamiento de la endometriosis ya que es una cirugía mayor en la cual su doctor remueve la endometriosis o el útero (un proceso llamado histerectomía.) Al momento de una histerectomía, también pueden extraerle los ovarios y las trompas de Falopio, si es que los ovarios también tienen endometriosis, o si la lesión es grave. Realizarse la cirugía no garantiza que la enfermedad no regresará o que el dolor desaparecerá.
¿Cómo enfrento una enfermedad que no tiene cura?
Usted puede sentir muchas emociones – tristeza, temor, enojo, confusión – y puede sentirse sola. Es importante que reciba el apoyo que necesita para enfrentar la endometriosis. También es importante aprender lo que pueda sobre la enfermedad. Puede ayudar si habla con amistades, familiares y con su proveedor de cuidado médico. Tal vez quiera unirse a un grupo de apoyo para hablar con otras mujeres que están pasando por la misma situación.
Fuente: http://www.4woman.org
